lunes, 7 de octubre de 2013

Entrevista de Nicole Schuster A Cristian Gillen sobre su libro: El pensamiento filosófico, económico y político del Che Guevara Reflexiones sobre el sujeto

 
La entrevista reproducida a continuación fue realizada por Nicole Schuster en Lima, el 7 de octubre 2013, en la ocasión de la reciente publicación del libro de Cristian Gillen: El pensamiento filosófico, económico y político del Che Guevara. Reflexiones sobre el sujeto, cuya presentación se hará el día sábado 26 de octubre 2013 a las 5:30 de la tarde, en el local del sindicato del Banco de la Nación (SINATBAN), situado en Madre de Dios Nº 281, Cercado de Lima. Cristian Gillen, autor de numerosos libros, nos brinda en esta entrevista una visión global del contenido de su nuevo libro. Pregunta de Nicole Schuster (NS): ¿Qué te llevó a escribir en estos momentos el libro sobre le pensamiento filosófico, económico y político del Che Guevara? Respuesta de Cristian Gillen (CG): Lo que me motivó a escribir sobre el Che fue principalmente el deterioro actual en la esencia del ser humano, como resultado del tipo de relaciones sociales que el neoliberalismo ha ido construyendo a nivel mundial, donde América Latina y, sobre todo, el Perú, no escapan a ello. Este tipo de relaciones sociales ha exacerbado el individualismo y la condición de mercancía del hombre, así como ha castrado la capacidad de crítica, generando toda una pasividad política que hace que el modelo neoliberal sea considerado como el único modelo viable. El Che es una referencia obligada para ayudar en la difícil tarea de ir construyendo desde la base, y no de la cúpula partidaria, un nuevo sujeto que cuente con las capacidades subjetivas y objetivas que permitan luchar en forma decidida contra el capitalismo en su versión neoliberal. N.S.: Tú mencionas el deterioro actual del hombre en su esencia. ¿Cómo percibes tú la visión que tenía el Che del hombre? C.G.: El Che visualiza el hombre como una unidad dialéctica de elementos subjetivos y objetivos. Además concibe al individuo articulado a lo colectivo. Ello lo diferencia del denominado “socialismo real” que concebía al hombre en el marco de las fuerzas productivas, es decir como un factor de producción similar a la forma en que el capitalismo ve al trabajador dentro del proceso de producción. Es por ello que en el socialismo real predominó la rivalidad entre los hombres en la producción incentivados por lo que denominaban el “taylorismo socialista”, que fue lo que normaba las relaciones de trabajo en las empresas del socialismo real. El Che, para tratar de alejarse de esa concepción objetivista y economicista del socialismo real de ver al hombre, trató de introducir el trabajo voluntario, para que el trabajador deje de ser una mercancía, aunque es bueno señalar que no pudo resolver el problema de la organización del trabajo que primaba en las unidades productivas, por cuanto en las empresas del Ministerio de Industrias que él dirigía, se utilizó en gran medida el denominado “taylorimso socialista” que se usó, en el NEP, o sea la Nueva Política Económica en la ex Unión Soviética. N.S.: ¿Cuál fue la posición del Che con respecto a las concepciones teóricas y prácticas de la entonces Unión soviética? C.G.: Ernesto Guevara criticó los famosos “manuales” producidos por la Academia de Ciencias de la ex Unión Soviética a los cuales llamaba “ladrillos” por considerarlos muy deterministas y economicistas. Por otro lado, el Che no estaba de acuerdo con el uso de la ley del valor capitalista en el marco de lo que se denominó la transición al socialismo, porque tiende a fomentar las categorías de mercancía. Esta posición la deja claramente expresa en su polémica con Charles Bettelheim, donde este último, siguiendo la línea del marxismo ortodoxo, defendía la utilización de la ley del valor en la transición. El Che es contrario igualmente a la concepción de la revolución por etapas para imponer el socialismo, posición que defendía el Partido Comunista de la ex Unión Soviética. Para el Che, esta postura política no era viable debido a que, en los países dependientes, no existía una burguesía nacional capaz de enfrentarse con el imperialismo, y más bien era su aliada. Según el Che, la revolución debería ser desde un inicio socialista, sino sería sólo un remedo de revolución. Por otro lado, el Che pensaba que la coexistencia pacífica promovida por el Partido Comunista de la ex Unión soviética llevaba a establecer relaciones no justas con los países subdesarrollados, por cuanto se regía en gran medida por la ley del valor capitalista que regía a nivel mundial. Para el Che, las relaciones entre los países socialistas y los países subdesarrollados debería estar sustentadas en la solidaridad con el fin de poder coadyuvar de manera decidida en la solución de los problemas que no permiten que se satisfaga las necesidades más sentidas de la gran parte de la población. N.S.: Antes de preguntarte sobre la diferencia entre la concepción del hombre del Che y la del neoliberalismo, quisiera que expliques las distinciones que existen en la percepción del ser humano en el liberalismo y del ser en el neoliberalismo. C.G.: Me parece pertinente tu pregunta. Es efectivamente importante marcar la diferencia entre la concepción del hombre en el liberalismo y aquella en el neoliberalismo, porque no es la misma y sin embargo, muchos tienen la tendencia a asimilar liberalismo con neoliberalismo. Es fundamental comprender mejor al neoliberalismo para poder enfrentarlo en forma más integral y a nivel esencial. El hombre tal como lo ve Adam Smith, quien propugna el liberalismo clásico, es aquel que promueve el intercambio comercial en el marco de las leyes dizques naturales y que, dentro de este marco de intercambio, contribuiría de forma mecánica al bienestar general En lo que respecta a hombre neoliberal, éste comienza a construirse a partir de 1938 con el coloquio organizado en Francia por Walter Lippman. La tesis de Lippman es que el mercado está regulado por leyes, lo que supone una intervención jurídica del Estado. El hombre deberá ser cambiado mediante la intervención jurídica del Estado para adecuarse básicamente a las demandas de un mercado y vida cambiante. Von Mises, Hayek y los ordoliberales alemanes, bajo formas diferentes, también consideran el hombre como un ser activo. Lo ven como un empresario. Von Mises señaló: “en toda economía real y viva, cada actor es siempre empresario”. Como se podrá apreciar, no es que el neoliberalismo evite la participación del Estado, sino que lo usa para construir un hombre que base sus cálculos en su vida en función de sus intereses y deseos individuales. N.S. Después de la explicación que haces del hombre en el neoliberalismo, ¿cuál serían sus distinciones con el hombre nuevo que propugna el Che? C.G.: En contraposición con el hombre empresario individualista que se promueve como mercancía del neoliberalismo, el Che fomenta un hombre solidario, con una nueva subjetividad, con elementos morales orientados a luchar por el bienestar general. En la realidad de América Latina, para crear el hombre nuevo con el que el Che soñaba, hay que rescatar los valores comunitarios que el capitalismo ha tratado de eliminar y formar grupos de reflexión y acción entre los pequeños productores urbanos y rurales del denomino sector informal. Las formas de trabajo colectivo y solidario y no individualista que las organizaciones sociales antes mencionadas propician un hombre solidario que no se dedica exclusivamente a satisfacer sus intereses y deseos personales.

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