martes, 1 de julio de 2014

Tortura: práctica común en México como mecanismo de terror

Mateus Ramos
 Adital

En México, la tortura, a pesar de estar prohibida, es utilizada como forma de investigación policial, como forma de intimidación y engaño político, todo esto con la connivencia de los gobernantes. Ésta es una de las principales conclusiones del informe "La tortura, mecanismo de terror”, presentado recientemente por el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba), que relata la situación de los casos de tortura en el territorio mexicano. En el informe, basado en informaciones recogidas hasta el 29 de abril de este año, se señala que, de hecho, la práctica de la tortura está prohibida; hay hasta campañas de combate, e inclusive los gobiernos crean medidas legislativas para acabar con la utilización de este método. Además, los gobiernos reafirman, ante los órganos internacionales de derechos humanos, su compromiso de erradicar esta práctica.
Todo esto sería maravilloso si no fuese por el hecho de que la tortura se oculta detrás de esas medidas, siendo tolerada y hasta permitida por los mismos órganos y gobiernos que dicen garantizar el compromiso de combatirla. "La tortura, tal como es utilizada, en forma recurrente, revela un sistema de justicia corrupto y distante de la garantía de protección y seguridad jurídica. Cuando se habla de acciones del gobierno, la tortura, las violaciones de los derechos humanos son la norma”, se dice en el informe del Frayba. Ante tales alegatos, el informe divulga algunas recomendaciones realizadas por órganos internacionales al Estado mexicano. Entre ellas podemos citar las del Comité de las Naciones Unidas Contra la Tortura (CAT), que recomienda que los gobiernos "garanticen que las confesiones obtenidas mediante tortura no sean utilizadas como pruebas; asegurar que se realicen exámenes médicos independientes siempre que el sospechoso lo solicite, además de realizar investigaciones imparciales siempre que haya sospechas de tortura; suspender inmediatamente de sus funciones a los sospechosos de haber practicado tortura mientras duren las investigaciones, especialmente si existen riesgos de que los actos de tortura se repitan, etc.”. Además de las recomendaciones del CAT, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas también se manifestó solicitando que tales recomendaciones sean acatadas por el gobierno mexicano, como una forma eficiente y segura de luchar contra esas violaciones de los derechos humanos. El CAT, además de hacer recomendaciones, emitió una nota en la que dice estar preocupado por la situación que se vive en México. "El Comité expresa su preocupación por los comunicados recibidos y que se refieren al aumento alarmante del uso de la tortura durante interrogatorios de personas sometidas a detención arbitraria por las fuerzas armadas y por el efectivo de seguridad estatal. También preocupan las informaciones de que la tortura está siendo utilizada para la obtención de confesiones forzadas y, muchas veces, falsas. Además, también preocupan las informaciones que recibimos de que el mismo Ministerio Público está haciendo la vista gorda sobre lo ocurrido, muchas veces con los jueces calificando el delito de tortura como un delito de menor gravedad”. El informe concluye que los gobiernos federal y estaduales mexicanos se niegan a respetar, proteger y garantizar los derechos humanos. Su discurso ambiguo afirma un compromiso con la garantía de los derechos humanos que no existe en la práctica. Entre aquí para leer el informe completo. Traducción: Daniel Barrantes - barrantes.daniel@gmail.com

No hay comentarios: