jueves, 5 de mayo de 2016

De Panamá Viene un Barco... ¿Cargado de Impuestos?

 «Si el dinero, como dice Augier, viene al mundo con manchas
de sangre en una mejilla, 
el capital lo hace chorreando sangre y lodo,
por todos los poros, 
desde la cabeza hasta los pies.» 
Carlos Marx 

Juan José Rondón

El capital, por su propia naturaleza es sucio y criminal, se fundamenta en la explotación despiadada de los seres humanos y la depredación de la naturaleza y para poder estar maximizando sus ganancias, recurre a todas las formas delictivas. Aunque una parte se sus actividades se legaliza en la normatividad de los Estados, otra parte importante se oculta en los llamados “paraísos fiscales”, creados para la circulación y el blanqueo de las actividades capitalistas más rentables, como son el narcotráfico, la prostitución, el tráfico de armas, el tráfico de órganos humanos, el contrabando, los juegos de azar, el robo de los erarios públicos de los Estados, los sobornos, la evasión de impuestos y una larga lista de etcéteras de negocios delictivos.
Los “misterios” de los Papeles de Panamá Por arte de magia, un anónimo le entrega al periódico alemán Süddeutshe Zeitung, 11,5 millones de documentos, robados mediante el hackeo a la empresa panameña Mossack Fonseca, experta en negocios offshore, es decir, en crear empresas de papel en países distintos de donde proviene el cliente y donde se le brinda el secreto bancario de sus transacciones. Además de la fuente anónima, otro misterio es que en esos millones de documentos se comprometen personas de muchas partes del mundo, pero ninguna de Estados Unidos ni de Gran Bretaña. Resulta muy desconcertante que Mark Toner, el viceportavoz del Departamento de Estado de EEUU, haya reconocido públicamente que esa entidad ha financiado Los Papeles de Panamá, pues pareciera no tener lógica, hacer pública una jugada encubierta del Pentágono, habida cuenta que esto no se puede considerar como un error del funcionario. Atando cabos Luego, Wikileaks ayuda a esclarecer estos misterios, al evidenciar que quienes financiaron este escándalo mediático fueron la agencia estatal norteamericana Usaid, los magnates especuladores con presencia en paraísos fiscales norteamericanos Soros y Rothschild y la Fundación Ford. Luego que los hackers cometieron el delito informático, clasificaron la información robada y filtraron lo que les convenía a una entidad funcional a la CIA, que utiliza la fachada del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación -ICIJ, siglas en inglés-, siendo el periódico alemán uno de sus filiales. Así se esclarece quienes son los gestores de este escándalo y por qué los estadounidenses no se auto-inculpan. La clasificación que hace la CIA de la información, tiene el propósito de perseguir principalmente a los países del BRICS -Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica- y a muchos otros que no son tan funcionales a sus intereses, los demás son parte del relleno. Centralización de los Paraísos Fiscales Dice Wikileaks: “En realidad, el blanqueo paradisiaco rebasa 40 billones de dólares: ¡casi la mitad del PIB global!”. Y, estas cifras astronómicas, muchos quieren manejarlas y controlarlas. Los Paraísos Fiscales son parte inherente del sistema capitalista mundial, son necesarios para la rotación de capitales, para lavar los dineros del crimen, para burlar el control de los Estados y se entroncan con la economía legal, todas las grandes empresas capitalistas los utilizan, pero el problema fue que se proliferaron demasiado, llegando a existir 90 países que le dan albergue a estas modalidades capitalistas. Por eso, se crea la crisis, para eliminar a muchos competidores y permitir un proceso de concentración y centralización. Con los Papeles de Panamá se da continuidad a la quiebra de Grecia y Chipre y de las restricciones que le impusieron a Suiza. Así se está obligando a determinados países a reconocer que sus Estados ya no pueden garantizar la seguridad de esos capitales. Se crea la estampida, para que los cuenta-habientes busquen protección en los países más fuertes. Cuando el Departamento de Estado de EE.UU. reconoce la autoría del delito sobre Panamá, tiene la certeza que nadie lo va a poner preso por eso y está mandando el mensaje que puede vulnerar a los otros paraísos fiscales y que ellos sí garantizan el secreto. Se está consolidando un nuevo oligopolio de paraísos fiscales, integrado por Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda e Israel, quienes han declarado la guerra sin cuartel contra la competencia. El pataleo de los países por cobrar impuestos Ante el abultado déficit fiscal que padecen todos los países del mundo, agravado por la caída de los precios de los productos minero-energéticos, los Estados se ajustan el cinturón, disminuyendo los gastos sociales y aumentando los impuestos y la deuda externa. Es por esto que los grandes capitales aumentan la evasión de impuestos a través de los paraísos fiscales. En Colombia, la DIAN calcula, que sólo en Panamá, hay cerca de 50.000 empresas de colombianos que evaden impuestos y que si los pagaran, el fisco podría tener cerca de 65 billones de pesos, equivalente a muchas reformas tributarias. Se desconoce el número de empresas y el monto de los capitales colombianos en el resto de paraísos fiscales del mundo. El ministro de Hacienda, está convencido que con la crisis de los Papeles de Panamá, el grueso de esos dineros en el exterior van a venir a pagar impuestos al país y ha establecido un impuesto del 11,5 por ciento, para legalizar esos capitales. El entusiasmo crece, porque ya se han reportado más de 21 mil nuevos contribuyentes que le han aportado al fisco cerca de 330 mil millones de pesos. Sin embargo, la ilusión que Colombia solucionaría su crisis fiscal por la vía del retorno de los capitales fugados, son sólo las cuentas de la lechera. Lo fijo es que el barco cargado con los capitales de los colombianos en Panamá, no vienen de regreso para el país, sino que van en busca de otros paraísos fiscales más seguros, es decir que van con rumbo al norte.

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