lunes, 17 de octubre de 2016

QUINTINO SERECEDA HUISA, UN NUEVO HÉROE DE LA LUCHA AMBIENTAL EN EL PERÚ



NUESTRO HERMANO EL COMUNERO QUINTINO SERECEDA HUISA,  NUEVO  ASESINATO POR EL PROYECTO MINERO LAS BAMBAS
Miembro de la comunidad de Choqquecca, Distrito Challhuahuacho, Provincia de Cotabambas-Región de Apurimac.

 wauqi. Lima, 14 de octubre del 2016.
 x: Guillermo Orrego Pacheco.

 PPK se mancha las manos con la sangre de los comuneros de la comunidad de Choqquecca en Apurimac. Quintino Sereceda Huisa, es la nueva víctima, el nuevo héroe de la lucha por la vida contra la contaminación ambiental que depreda la minería asesina, en esta parte de la región de APURIMAC.
  MÉTODO REPRESIVO
Una policía que es manejada por los intereses de esta gran minera china (MMG) apoyada por la nueva gestión del Ejecutivo peruano es el accionar característico de una Política continuista de desarrollo que aplasta a los hermanos comuneros en todo el país. Esta minera como otras contrata su propios mercenarios y organiza sus propios agentes de inteligencia que infiltran las comunidades para identificar a los líderes más consecuentes. Ademas de financiar ONGs para so pretexto de ayudarles en talleres de capacitación compran y forman lideres que luego implementan el trabajo de dividir las organizaciones naturales de las comunidades.
Una bala dirigida a distancia hacia la cabeza de Quintino, segó su vida para siempre. El tiro asesino debe hacer presumir que fue con una arma especial ejecutada por un francotirador, con la orden de un superior.

 Quintino Sereceda Huisa herido mortalmente, más una cantidad de detenidos por confirmar, es el nuevo resultado neoliberal, que pretende destrabar toda oposición de lucha ambiental contra los proyectos mineros en el Perú. Esta vez como siempre la muerte es a causa de un disparo certero en la cabeza hecho por la policía según denuncian los mismos comuneros como Melchor Vargas comunero de Pumamarca y dirigente también de UCAMBA que agrupa a las 47 comunidades más afectadas. Afirman las redes que habrían llegado 1000 policias a reprimirlos ocasionando la muerte de este humilde comuneros que con su sangre reclama justicia y un proyecto diferente de desarrollo para el país. Y para que se eleven espiritualmente los comuneros, en Challahuacho marchan todas las mañanas las tropas del ejercito dicen los comuneros, con objetivo amedrentador. Los habitantes de esa localidad de Apurimac son comuneros agredidos, no son un grupo armado pero les aplican las tácticas anti-terroristas de igual manera.

 POLÍTICA ECONÓMICA ASESINA
Esta política de crecimiento y su método criminal de lograr ingresos para el país es la misma de siempre. Matar y depredar son los efectos reales más allá de meas culpas que en estos momentos vienen haciendo funcionarios del Ministerio del Interior. Nadie devolverá a la vida a los comuneros asesinados en Bagua, Celendin, Cajamarca, y hoy en Apurimac. No interesan los niños huérfanos madres que se quedan sin el amparo del padre y compañero de vida. No interesa a esos defensores de la minería criminal el hecho de la muerte de un defensor de la vida.

 LOS PASEOS DE MESAS DE DIALOGO Y COMISIONES CONGRESALES
Sólo han servido para que los proyectos mineros avancen a costa de los agravios, abusos y muertes de nuestros hermanos. Los hacen venir a Lima como si vivieran en algún distrito de la capital, les marginan, suplantan a sus verdaderos representantes y al final desgastados solo les queda regresar a rescatar lo poco que pueden hacer para dar que alimentar a sus hijos y cuidar sus sembríos y animales que cada vez mas se van extinguiendo mientras que la mala minería avanza impunemente en su extracción, engordando bolsillos de burócratas corruptos y algunos ingresos para el país que no se reflejaran en nada para las comunidades directamente afectadas.

 UNA JUSTICIA OCCIDENTAL QUE APAÑA A LOS CRIMINALES DE LA MINERIA
Los comuneros como eslabones actuales de nuestra gran cultura, se resisten a entender la justicia del estado peruano. Ellos no pueden comprender como es que fiscales, jueces y abogados no pueden resolver y administrar justicia cuando los hechos son tan simples. Los matan, los depredan, pero a ellos los procesan en masa (400 procesados), piden para 34 de ellos hasta 35 años de cárcel y no hay "Defensoría del pueblo" que los asista en sus derechos consuetudinarios. Les administran justicia sacándole de sus regiones para que justo no puedan llegar a realizar ejercicio de sus derechos fundamentales de defensa.

UNA PRENSA COMPLICE
Y para redondear el abuso a su máxima expresión, aparece una prensa que defiende todos los abusos y apoya los intereses de la mineras. Pide cacería de brujas para los !infiltrados profesionales! que según ellos están completamente identificados. Claro en contra-parte no se puede señalar para nada los gastos que la minera realiza para infiltrar las organizaciones de la comunidad? no! pues aquí si hay carta libre, ellos si tienen derecho a contratar a quien le de la gana para aplastar los derechos comunales y los comuneros no tienen derecho a que nadie les auxilie frente a los problemas que les viene sucediendo.

 LA INDIFERENCIA SOCIAL
Para colmo muchos colectivos, partidos que se reclaman de naturaleza popular sólo se solidarizan cuando ya se acaban las coyunturas electorales, donde incluso llamaron a votar por el verdugo que hoy se mancha las manos con la sangre del pueblo que ellos dicen defender.

En suma como siempre la única manera que tiene el estado de acercarse hacia los peruanos alejados de la capital, es con: el juez o fiscal, la policía o ejercito y la transnacional interesada solo para aplastar sus derechos, claro y después el cura finalmente bendecirá los hechos si es que causan mucho escándalo.
Este accionar y hechos acaecidos en Apurimac solo merecen las mas grande solidaridad de todos los peruanos para evitar mas muertes a los pobres del Perú.

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